Cada 6 de julio la comunidad internacional conmemora el Día Mundial de la Zoonosis, con el objetivo de concientizar sobre el riesgo de transmisión de enfermedades entre los animales y las personas, y promover prácticas para prevenirlas.
Esto es relevante, ya que se estima que el 60% de las enfermedades infecciosas humanas conocidas son zoonóticas. Asimismo, cerca del 75% de las enfermedades infecciosas emergentes en las personas provienen de animales domésticos o silvestres. Las cifras evidencian la necesidad de articular el abordaje intersectorial de esta y otras amenazas bajo una mirada integrada, abarcando la salud humana, la sanidad animal y la conservación del medio ambiente.
Es por esto que la alianza cuadripartita, compuesta por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), junto a socios regionales como el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA), el día de hoy anunció la firma de una Declaración Conjunta para fortalecer su coordinación bajo el enfoque “Una Sola Salud” en las Américas, marcando el primer acuerdo regional de esta naturaleza.
Esta declaración convoca a trabajar de manera coordinada frente a amenazas sanitarias como las enfermedades zoonóticas, así como los riesgos de inocuidad alimentaria y los impactos derivados del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación ambiental, la degradación de los ecosistemas, y la resistencia a los antimicrobianos (RAM). Se estima que la Resistencia a los antimicrobianos (RAM) causa 1,27 millones de muertes directas al año en todo el mundo y está asociada con cerca de 5 millones de muertes indirectas. Las enfermedades transmitidas por los alimentos provocan 1,5 millones de muertes anuales, 78 mil de ellas en la región de las Américas.
La declaración destaca que las Américas cuentan con una sólida trayectoria de cooperación intersectorial en materia de salud pública, sanidad animal, agricultura y medio ambiente. Sin embargo, reconoce que es necesario fortalecer aún más la coordinación entre organizaciones internacionales, gobiernos, academia, sociedad civil y sector privado para responder eficazmente a los desafíos actuales y futuros.
El objetivo de esta declaración conjunta es convocar a todas las organizaciones, redes y sectores relevantes a fortalecer el intercambio de información y la colaboración regional. Asimismo, busca apoyar la priorización y la implementación de actividades por parte de los Estados Miembros de la región. Para ello, promueve una mayor coordinación, la colaboración intersectorial, y las alianzas público-privadas en ámbitos como el intercambio de datos, evidencia y conocimientos, entre otros.
Con esta declaración, las organizaciones reafirman su compromiso de impulsar respuestas coordinadas frente a amenazas sanitarias que trascienden sectores y fronteras, contribuyendo a la protección de la salud de las personas, los animales y los ecosistemas en las Américas.